domingo, 3 de mayo de 2009

La juventud condenada a la miseria

(Texto de las Juventudes Anarquistas de Leon-FIJA repartido en la jornada del 1º de Mayo de CNT-AIT y en la de Vallekas)


Que el capitalismo es un Sistema económico de ciclos no es nada que no sepamos, que ahora las empresas han dejado de obtener tantos beneficios (para obtener unos pocos menos) y a esto lo llamen crisis tampoco. Que ahora estamos en uno de esos períodos de “crisis” tampoco, y que esa crisis no la sufren elles sino les trabajadores (a través de despidos, recortes de derechos, aumento de los precios y bajadas salariales) menos aún, aunque no lo digan. Tampoco nos dicen que al capitalismo le vienen bien estas “crisis”, porque suponen un recorte progresivo de los derechos que les trabajadores hemos adquirido con el paso de los años y de las luchas. Como jóvenes nos enfrentamos a la problemática laboral, a la problemática estudiantil o incluso en algunas ocasiones a ambas y nuestra situación es por tanto tan precaria o incluso más que la del resto de la población productora.


RETROCESOS EN EL TRABAJO


Bastante conocida por todes es ya la nueva Directiva Europea de las 65 horas, que va a suponer el aumento de la jornada laboral hasta límites que no se recordaban desde el siglo XIX. Se escudan en que no serán obligatorias sino de “libre pacto” entre el empresarie y el trabajador; pero todes sabemos bien cuál es la libertad en estas épocas de aumento de paro exagerado (ciertamente, saben bien cuando introducir reformas laborales). Aprovechan el proceso de “receso económico” para argumentar un aumento de la competitividad y salir

de “”este bache en el que estamos” (ahora que las cosas no les van tan bien se acuerdan de nosotres para solucionar su problema conjuntamente).


Menos difusión se le ha dado a la Directiva de retorno, que va a criminalizar y extremar la precaria situación de la población inmigrante en Europa (encarcelamientos casi arbitrarios, prohibiciones para regresar durante varios años…); Europa busca un sector débil al que culpar de las alarmantes cifras de paro, de la lamentable situación social y de la mala gestión económica, y nada mejor que aprovechar el fácil discurso xenófobo para culpar a una población que sale asfixiada de sus países por políticas colonialistas y llega ahogada a los países “civilizados” por políticas racistas.


También se obvia, bajo la sombra de las 65 horas, aspectos peligrosos de la Directiva Europea: les trabajadores por ETT (la mayor parte jóvenes) no seremos considerados asalariados hasta después de 4 meses de contrato (sólo un 3% de los contratos por ETT duran cuatro meses) y tendremos que prestar nuestros servicios en sectores considerados de peligrosidad (construcción, siderometalurgia…).


Toda esta política supone un retroceso de más de cien años en derechos laborales (en 1886 se firmó la jornada de 8 horas), supone una criminalización falsa de los sectores más oprimidos (como la inmigración, lo que puede propiciar el resurgimiento de organizaciones de extrema derecha, como en la Alemania de 1933, Hitler) y supone una evidencia de lo manipulables que podemos resultar les trabajadores de no estar organizades y de seguir

delegando nuestros derechos en los “Sindicatos” vendidos por unos miserables euros al capitalismo más feroz.


El Gobierno y los “Sindicatos” han abierto el diálogo social, nosotres empezamos a cavar nuestra propia tumba.


RETROCESO EN LOS DERECHOS DE LES ESTUDIANTES


El Plan Bolonia supone una formar de obviar el derecho universal a la Educación. Por un lado se va a privatizar de manera oculta la Universidad (al aumentar el horario lectivo no se podrá estudiar y trabajar a la vez), está claro que el Sistema hace aguas y sobran Universitarios, los estudios no facilitan el acceso al mercado laboral (muchas veces lo contrario) y hay sobresaturación de titulades. Por otro lado, este derecho se va a facultar a empresas privadas, que serán las encargadas de “gestionar” la Universidad y ponerla a su servicio; de esta forma desaparecerán carreras poco rentables para el sistema económico(como Humanidades) y las empresas serán las que decidan qué es lo que se estudia. Se está dejando nuestro futuro al intereses de unes especuladores. Del mismo modo, el Estado va a tender a eliminar el sistema de becas actual, sustituyéndola por un sistema complejo de créditos. Es decir, dejarán de darnos dinero para estudiar (y facilitar el acceso ala Universidad a tode aquel que lo desee) y nos darán una especie de hipoteca. Sin lugar a dudas, el capitalismo ha encontrado la clave, todas sus cuentas se basan en posesiones virtual, el dinero nos ata cada vez más. Coche, casa, hipoteca, y ahora estudios, serán premios que nos atarán a un puesto de trabajo cada vez más precario y a una situación cada vez más sumisa. Tendremos cada vez ¿más? que perder. Evidentemente, los estudios son una inversión muy poco fructífera (el Estado cada vez más necesita de cuerpos represivos para mantenerse (policía, ejército…), Europa se plantea ahora una reestructuración en la Universidad de cara a hacerla rentable. Asumida la sumisión de la población al Estado y la jerarquía, sólo les queda trabajar en una Universidad para la sumisión al trabajo asalariado. Les estudiantes no les importamos, les importan los negocios.


¿QUÉ PODEMOS HACER ANTE ESTA SITUACIÓN?


Creemos que la respuesta es la misma de siempre: ORGANIZARNOS. La historia (y más en concreto la historia reciente del Estado español) nos demuestra que los pasos hacia delante en cuanto a derechos de la clase trabajadora no han sido regalados sino que han costado mucho esfuerzo, lucha y sangre. Los “sindicatos” hoy en día sólo suponen un engranaje más del capitalismo, ellos mismos dicen que en esta crisis todes tenemos que apretarnos el cinturón, y no dudarán en rebajar los derechos de les trabajadores para salvar las inversiones de unes cuantes especuladores. Sin embargo, es necesario hacer una honrosa excepción en el panorama sindical, la del anarcosindicalismo. La AIT (y su sección en España, la CNT) se mantiene fiel los principios del movimiento obrero, sin traicionar a los intereses de les trabajadores y manteniéndose siempre frente a frente en la lucha contra los ataques del capitalismo.


Sólo la organización directa de les trabajadores frenará las medidas estrangulantes del capitalismo sólo la eliminación del sistema capitalista y la instauración de una sociedad basada en la libertad, la igualdad y la solidaridad conseguirán la construcción de un mundo justo.